Define el parecido antes de evaluarlo
«Se parece a la persona» puede referirse a varias cosas: proporciones faciales, peinado, expresión, postura, ropa o al recuerdo general de la fotografía. Decide antes de generar qué dos o tres señales importan más. En un avatar, los ojos, la línea del cabello, la forma del rostro y un accesorio pueden sostener la identidad. En una foto de boda o de viaje quizá importen más la postura, los colores de la ropa y un lugar reconocible que la textura exacta de la piel. Revisa primero esas señales. La reinterpretación generativa puede modificar rasgos pequeños, dedos, joyas, estampados y objetos del fondo aunque el sujeto siga siendo reconocible; por eso nunca debe prometerse fidelidad fotográfica.




